Los micro, pequeños y medianos empresarios deberían ser entrenados para comprender cómo ellos también pueden promover su propia reconversión profesional para lograr mejores niveles de rendimiento, la de sus empleados y, sobre todo, la reconversión de los desempleados que se podrían transformar —con muy poco de esfuerzo— en clientes, proveedores, empleados y/o aliados de sus empresas.
